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Vive Mejor
México
Edición 43
Por: Miguel "Be happy" Arrona
Vive Mejor
Controla Tu Ira
La ira es una emoción que se expresa con rabia, enojo, resentimiento, furia,
irritabilidad y las causas de ella pueden ser diversas. Cuando una situación
nos toma desprevenidos, puede conducirnos a tener reacciones negativas
que no solamente causen daño a uno mismo, sino a quienes nos rodean.

Los efectos físicos de la ira incluyen aumento del ritmo cardiaco, presión
sanguínea y niveles de adrenalina y noradrenalina.  Algunos ven la ira como
parte de la respuesta cerebral de atacar o huir a una amenaza o daño
percibidos. La ira se vuelve el sentimiento predominante en el
comportamiento, cognitivamente, y fisiológicamente cuando una persona
hace la decisión consciente de tomar acción para detener inmediatamente
el comportamiento amenazante de otra fuerza externa.

La ira puede tener muchas consecuencias físicas y mentales.
Las expresiones externas de la ira se pueden encontrar en la expresión
facial, lenguaje corporal, respuestas fisiológicas, y en momentos en actos
públicos de agresión.

Humanos y animales por ejemplo hacen fuertes sonidos, intentan verse
físicamente más imponentes, mostrar los dientes, y mirar fijamente.

Sentir enojo es natural, sin embargo, dejarnos llevar por él podría tener
consecuencias perniciosas hacia el exterior, como lastimar física o
emocionalmente a otras personas. Por esta razón es conveniente
responsabilizarse de conocer las propias emociones, para lograr un buen
manejo de ellas.
La mayoría de los que experimentan ira explican su despertar como un
resultado de "lo que les ha pasado a ellos," los psicólogos apuntan que una
persona irritable puede fácilmente estar equivocada porque la ira causa una
pérdida en la capacidad de auto-monitorearse y en la observación objetiva.

Por otro lado, la ira es un patrón de comportamiento diseñado para advertir a
agresores para que paren su comportamiento amenazante. Rara vez ocurre
una altercado físico sin una previa expresión de ira de por lo menos uno de los
participantes. La ira incontrolada puede, sin embargo, afectar negativamente
personal o socialmente la calidad de vida,
Muy particularmente escribo esta sección en esta ocasión por motivo de la Copa del Mundo y es que
nosotros, los seguidores y fans, a lo largo del mundo mostramos y volcamos nuestra pasión al seguir a
nuestro equipo favorito. Como lo dije anteriormente, el enojo es un sentimiento natural y se puede manifestar
bajo diversas situaciones como por ejemplo: ver perder a nuestro equipo favorito o que fallen jugadas. Esto
es solamente una de las múltiples situaciones en las cuales podemos manifestar esta emoción.
Nuestro cuerpo responde de manera agresiva
cuando nos enojamos.

Esto puede causar problemas serios en nuestra
salud: aumenta la presión sanguínea, el corazón
bombea sangre con mayor rapidez y la envía a los
músculos de las piernas y de los brazos por si hay
que correr o defenderse.

Además también se crean más plaquetas y se pone
en marcha el sistema inmunológico por si hay
alguna herida en el cuerpo.
• Hacer una pausa para analizar la situación. Si el enojo es mucho se recomienda contar hasta el número 10,
mientras se intenta pasar a la siguiente fase.

• Respirar lenta y profundamente con la finalidad de lograr que la frecuencia cardiaca y respiratoria regrese a
la normalidad e interrumpir la liberación de adrenalina.

• Tratar de identificar la causa que motivó este sentimiento.

• Conversar con algún amigo o persona de confianza sobre el hecho que suscitó el enojo, esto ayudará a
desahogar la emoción y tener otros puntos de vista.

• Salir del sitio o ambiente dónde se generó el problema para racionalizar la situación y poder resolverlo
tranquilamente.

La actividad física, por su parte, además de producir una distracción positiva en la rutina de vida es, sin duda,
un estimulante natural para generar endorfinas, las llamadas 'hormonas de la felicidad'”,  Por eso, una opción
sencilla y muy saludable es realizar ejercicio frecuentemente, con el fin de sentirnos bien y reducir el riesgo de
padecer enfermedades, a consecuencia del uso inadecuado de las emociones.

Entonces ya lo saben, no se enojen es tan solo un juego.
Por eso el enojo o la agresividad de una persona causa efectos directos al corazón. Cuando estamos muy
enfadados, las células cargadas de los lípidos liberan grasa en el flujo sanguíneo para hacer uso de ella en
caso de necesitar energía extra de emergencia. Pero donde esta presión sanguínea crece, las paredes de
las arterias se deterioran y esa grasa acumulada se transforma en colesterol malo.

Es por eso que recomendamos llevar de manera más tranquila la cosa y no tomarse muy a pecho o de
manera personal las cosas.

A continuación compartire con ustedes cierto tips que pueden ayudarnos a no dejarnos llevar por el enojo.