
| Edición 28 15 de Febrero 2009 |

| Home |
| Es en el amor que uno existe.... |
| Por: Guillermo Majalca |
| Pues bien, yo te he querido, tanto como de vida se permite. Yo busqué el siempre protegerte, tenerte en mí todo este tiempo, tener en ti al amor que me redime. Nadie como tú lo sabes: yo no soy hombre de emociones. Soy de sombras, soy de viento, de supuestos y forjado de rumores; Soy tan solamente de alguien, (soy de hecho solamente tuyo) un otro más, un enamorado, un retirado de rupturas y desilusiones. Caminante de mareas y buganvilias, trepidante moribundo de suspiro, solo otro más de los que anhelan: Solo alguien más en busca de cariño. ¿Y si, al final de los tiempos cerniéndose sobre nosotros, no hay más amor por encontrar? ¿ cual confort, que refugio, que esperanza nos reanima? ¿que de cierto, que visible, que de humano todavía nos cobija? Nos quedaría entonces el vacío, falta de existencia: solo el rumor de los heridos que se eleva, buscando por los cielos un cálido nido, simplemente. (Es en el amor que uno existe, lo demás son suspiros solamente) |