Muchas veces, las vueltas de la vida nos parecen demasiado crueles, sin embargo, con el paso
del tiempo nos damos cuenta que era lo que tenía que suceder para nuestro propio bien.

Las cosas que nos pasan les ocurre a muchos, la diferencia es la forma de vivirlas.

Lo cierto es que estamos en esta vida sin haberlo elegido y es probable que haya razones que
desconocemos.

Es mejor vivir todo lo que nos depara esta existencia sin oponer resistencias, porque nos
empeñamos en buscar lo que queremos y no en encontrar todo lo demás que surge
espontáneamente sin quererlo.

Solamente los que están dispuestos a empezar de nuevo todos los días con entusiasmo pueden
ser más felices, olvidándose de ellos mismos y entregándose....
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Vive Mejor
México
Edición 21
15 de Octubre 2008
Por: Mike "solo vivimos una vez, que aburrido es pasarla triste....¡Vamonos de fiesta!" Arrona
Depresion

La persona aquejada de depresión puede no vivenciar tristeza, sino pérdida de interés e incapacidad para
disfrutar las actividades lúdicas habituales, así como una vivencia poco motivadora y más lenta del
transcurso del tiempo.

Su origen es multifactorial, aunque hay que destacar factores desencadenantes tales como el
estrés y
sentimientos (derivados de una decepción sentimental, la contemplación o vivencia de un accidente,
asesinato o tragedia, el trastorno por malas noticias, pena, y el haber atravesado una experiencia cercana a
la muerte).

También hay otros orígenes, como una elaboración inadecuada del duelo (por la muerte de un ser querido)
o incluso el consumo de determinadas sustancias (
abuso de alcohol o de otras sustancias tóxicas) y
factores de predisposición como la genética o un condicionamiento paterno educativo. La depresión puede
tener importantes consecuencias sociales y personales, desde la incapacidad laboral hasta el suicidio.
Desarrolla intereses.

Manténte positivo.

Soluciona tus problemas personales.

Haz una vida social positiva.
La depresión (del latín depressus, que significa "abatido",
"
derribado") es un trastorno emocional que se presenta como un
estado de abatimiento e infelicidad que puede ser transitorio o
permanente.

El término médico hace referencia a un síndrome o conjunto de
síntomas que afectan principalmente a la esfera afectiva: la
tristeza patológica, el decaimiento, la irritabilidad o un trastorno
del humor que puede disminuir el rendimiento en el trabajo o
limitar la actividad vital habitual, independientemente de que su
causa sea conocida o desconocida.
Una forma de modificar este hábito de comportamiento es comenzar a hacer cosas nuevas.

Un nuevo trabajo o estudio, una artesanía, un curso de aprendizaje, nuevos amigos, cambio de domicilio, de
muebles, de ropa, de peinado.

Hay que cambiar todo, porque seguramente hay algo que estamos haciendo mal.

El cambio
modifica el modo de ver la realidad brindando una nueva perspectiva y la oportunidad de
elaborar proyectos. Cuando hay planes no hay depresión, hay deseos de vivir para realizarlos.

Nos deprimimos porque
nos cuesta cambiar. El cambio es oportuno y eficaz justamente frente a la
adversidad, porque todo lo que ocurre a nuestro alrededor tiene un sentido más allá de nuestra percepción
inmediata y los acontecimientos representan nuevos desafíos.
Alegría y amor son las alas
para las grandes empresas.

Johann Wolfang Von Goethe
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo
todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no
arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre
blanco y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones, justamente
las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a
los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien
no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos
sensatos.

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien
no encuentra gracia en sí mismo. Muere lentamente quien destruye su amor
propio, quien no se deja ayudar. Muere lentamente, quien pasa los días
quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.

Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no
preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le
indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo
exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida
felicidad.

PABLO NERUDA